“Estamos escondidos con Cristo en Dios.”
- Pastora Flora Baeza
La vida nos pone circunstancias que cuando llegamos a ellas, sentimos que perdemos el control. Como humanos intentamos reponernos de estas situaciones y buscamos la resiliencia. Esto es cuando un material se somete a una fuerza externa que los estresa y deforma por un tiempo, pero cuando esa fuerza deja de estar, el material vuelve a su estado original, como una esponja. Los seres humanos tenemos esta características y somos capaces de superar situaciones traumáticas y reponernos.
Todos hemos sufrido traumas, en nuestra infancia, adolescencia o adultez, y tal vez fueron muy dolorosos, pero hoy estamos de pie. Algunos no han vuelto a ser lo que eran antes, como las esponjas, sino una versión aún mejor de lo que eran. El Señor puede hacer una mejor persona de cualquier situación que pasemos y esa característica de la resiliencia es algo que Dios puso en nosotros. Si tenemos la capacidad de reinventarnos y superar situaciones, cuánto más con el Señor. El ingrediente vital en toda situación es confiar en el Señor.
A veces pensamos que lo que estamos pasando es imposible de pasar, que es demasiado grande o difícil para nosotros, pero la Palabra nos recuerda en 1 Corintios 10 que no seremos probados con más de lo que podamos soportar. El Señor está atento y es fiel, y hará que la situación sea soportable para vos. Cuando la tentación o la prueba viene, Él está atento para ayudarte. Cuando sentís que está solo, desamparado, que Dios no lo escucha, tenés que saber que cuando la prueba llega a tu vida, ya pasó por los ojos del Señor y no solo ya escuchó, sino que sabe que la podés resistir y te muestra la salida. En medio de la angustia, Él sigue teniendo su mirada y atención sobre vos.
Vos, más tu resiliencia, más la presencia de Dios, tenés una fuerza exorbitante. Aunque la resiliencia es humana, la victoria y el poder que vienen de Dios, son sobrenaturales. Somos vasos de barro que contienen el Espíritu, y somos atribulados pero no angustiados. Por eso debemos estar seguros en quién hemos creído y poner los ojos puestos en Él, quien tiene la victoria. El señor no nos dejará solos, nos mostrará la salida, nos levantará cuando caigamos, y nos permitirá vivir bajo su fuerza y poder. Cuando pasés por pruebas, recordá que estás escondido con Cristo en Dios.
¿A veces sentís que las pruebas son demasiado grandes para soportarlas?
¿De quién viene tu fuerza?
Salmos 46:1-3 - 1 Corintios 10:13 - Salmo 34:19 - 2 Corintios 4:7-10,16-17
Señor, hoy quiero poner mis ojos en tí y confiar que en estos momentos que estoy enfrentando pruebas, tu tienes la salida para ellas. Cuando estoy angustiado o me siento solo y abandonado, recuérdame que estás conmigo, tienes tus ojos sobre mi vida y eres fiel y victorioso. Te doy gracias porque mi vida está en tus manos y eres Dios bueno.
#Excelentes
Esta semana, procurá hacer las cosas con excelencia. Si tenés que hacer una tarea en la casa o el trabajo, hacela lo mejor que podás. Si salís de tu casa, protegete y a los tuyos. Si te piden un favor, hacelo lo mejor que podás. Recordá que la excelencia no significa perfección. Significa hacer las cosas de la mejor manera.