Mejor con sabiduría
Dios no solo nos llama a creer, sino a vivir bajo principios que reflejan Su sabiduría y Su corazón. En Su Palabra encontramos instrucciones que no limitan, sino que nos guían hacia una vida verdaderamente plena en Él. Entre esas áreas está la manera en que administramos lo que Él mismo nos ha confiado. Nuestros recursos dejan de ser solo nuestros, y se convierten en una oportunidad para honrarle. Al dar, no estamos perdiendo, sino participando en algo eterno: Su obra en el mundo. Y en ese acto de confianza, descubrimos que nuestra seguridad no está en lo que tenemos, sino en Aquel que provee.