Corazón dispuesto
En la parábola del sembrador, Jesús revela cuatro tipos de corazones frente a la Palabra de Dios. El corazón endurecido la oye, pero nunca permite que eche raíces. El corazón superficial la recibe con entusiasmo, pero abandona la fe ante la dificultad. El corazón dividido permite que las preocupaciones, los deseos y las distracciones ahoguen su crecimiento. El corazón fértil recibe la verdad con humildad, persevera en ella y es transformado desde adentro. La diferencia no está en la semilla, que siempre es buena, sino en la disposición del corazón que la recibe.